Sewell: Ciudad Minera
- Panchi Ormazábal
- 23 nov 2017
- 3 Min. de lectura
Domingo 12 de Noviembre, 2017

Hay un lugar al que siempre había querido ir y hoy por fin pudimos visitar.
Sewell es una ciudad minera que se ubica al interior de la Sexta Región, en la comuna de Machalí. Se comenzó a construir en 1905 cuando la empresa estadounidense Braden Copper Company se hizo cargo de la explotación de la mina de cobre que ahí se ubicaba.
Hace 10 años fue nombrada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
La Fundación Sewell tiene un plan de 90 años (90 años!) para restaurar todos los edificios para que podamos ver realmente cómo vivían los sewellinos en su época.

Si planeas visitar Sewell existe solo una alternativa, contratar un tour autorizado por Codelco. Aunque hay varias agencias que actúan como operadores turísticos, yo preferí comprar directamente con la empresa organizadora: VTS Travel Enjoy.
El precio saliendo desde Santiago es de $46.000 por adulto y $41.000 por niño, todo incluido. (Nosotros pagamos 30% menos con el descuento especial por el cyberday)
Salimos a las 08:30 desde el Parque Arauco y llegamos cerca de las 10:00 a Rancagua. El tour comenzó cuando tomamos la Carretera del Cobre y nos adentramos en la Cordillera de los Andes hasta llegar a uno de los yacimientos de cobre más importante del país, División El Teniente de Codelco.

Una vez que pasamos el control de Codelco, el viaje en bus fue super emocionante. Al costado de la carretera hay unas quebradas de 600 o más metros de profundidad, vimos las tuberías que llevan las aguas del relave hasta Loncha, pudimos ver también zonas de reforestación para mitigar el impacto ambiental, y en el momento en que las chimeneas de la Fundición Caletones aparecieron fue como estar en una película de ciencia ficción.
Llegamos hasta Sewell cerca de las 11:30 y empezamos el recorrido visitando el Teniente Club, el punto de encuentro de la alta sociedad Sewellina, conformada únicamente por los estadounidenses. Ésta era una ciudad muy moderna, las personas que aquí vivían tenían casa, salud, luz, agua y educación gratis. La compañía norteamericana les proveía de todo lo necesario. A pesar de tener clases sociales muy marcadas, cada uno tenía lo mejor de lo mejor para su nivel socio-económico.

Sewell es conocida como la ciudad de las escaleras ya que no hay ninguna calle como tal. De hecho, la avenida principal es una escalera muy amplia que conecta todos los hitos importantes: edificios industriales, viviendas, comedores, plazas, estación del tren, etc.
Aquí se construyó el primer bowling de Chile, tenía piscinas techadas y temperadas y las películas se proyectaban antes que en cualquier otra ciudad. Tenían también el hospital más moderno del país, fue el primer reciento de salud que contaba con incubadoras.
Las vistas son maravillosas! Las casas de colores alegran las montañas desiertas, y desde los balcones se puede ver parte de la operación de la mina. Mi hijo estaba tan emocionado! El es muy fanático de las maquinarias, los minerales y todo eso, así que lo disfrutó más que nadie.
Durante el trayecto pudimos ver las piscinas de relave, las cintas transportadoras, la máquina chancadora y también la entrada de los trabajadores y camiones. Toda una alucinación.

En la ciudad, pudimos apreciar la oficina de ingeniería, también el mural conmemorativo de la Tragedia del Humo (el mayor accidente en la historia de la minería) y ver la iglesia, muy similar a las iglesias de Chiloé.
Finalmente, llegamos hasta el edificio de la Escuela Industrial, donde ahora funciona el Museo de la Gran Minería del Cobre. Aquí tienen una colección enorme de artículos fabricados con este metal y sus aleaciones: monedas, armaduras, adornos, armas, instrumentos musicales, todo lo que te puedas imaginar.
Otra de las colecciones muy interesantes es la de las viñetas de Lukas, un ilustrador de origen italiano que supo representar muy bien la vida en Sewell.
Bajamos hasta Rancagua cerca de las 16:00 para almorzar (incluido en el precio) y llegamos de regreso a Santiago a eso de las 19:00.

Cosas interesantes que aprendimos:
El esposo de la última dueña particular de la mina era teniente del ejercito. Como todos sus trabajadores decían: "vamos a trabajar en las tierras de mi teniente", Codelco decidió llamarla División El Teniente cuando se hizo cargo de su explotación.
La Segunda Guerra Mundial se vivió fuertemente dentro de Sewell. El cobre que ahí se extraía se enviaba para la fabricación de armas estadounidenses. Al llegar la noche todas las luces se apagaban por miedo a ser bombardeados mientras dormían.
Considerando que el cobre es la principal fuente de ingresos en Chile, vale la pena hacer éste tour y conocer un poco más de la historia minera de nuestro país.
¡Super recomendado!